No se gana en las urnas
Nuestra marca es la crisis es un documental estadounidense estrenado en 2005 que muestra la campaña política que decidió hacer el candidato a la presidencia de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, o Goni, como más bien se le conocía. Este documental recoge el periodo de campaña junto con el estudio e investigación de esta hasta las elecciones.
Goni, empresario y político boliviano, contrató una consultoría política. Se encargaría de llevar a cabo el trabajo de la campaña de forma profesional. Habían trabajado en muchos países y aglomerado varias victorias. Tener un modelo diferente e innovador frente a la tradicionalidad de la mayoría de las democracias, en lo que se refiere a elecciones, les sumaba puntos frente al sistema tradicional del resto de candidatos. A lo largo del documental se nos presenta la forma de trabajo que lleva a cabo la consultoría junto con el candidato y su partido político. Trabajando en el mensaje, el discurso, la relación con la población y la imagen de este. Pero, ¿por qué si habían trazado un plan tan innovador y con experiencia obtuvo réplicas negativas meses después de la elección de Goni como presidente de Bolivia? A continuación haremos un profundo estudio analizando los posibles fallos y aciertos que se cometieron durante la campaña que llevarían al país a tener consecuencias muy graves. Así como factores y elementos característicos dentro de la comunicación política. Para entender bien el escenario que vamos a desarrollar debemos comprender el contexto y momento histórico al que nos debemos. Bolivia, como tantos países de América Latina en los 2000, fue abusado económicamente debido a sus recursos naturales por otros países con más poder económico y medios. Era una de las grandes reservas naturales de latinoamerica. Con una democracia blanda ,o “adorno” para muchos bolivianos que exigían un cambio en esta sociedad abusiva donde no había empleo, la crisis económica iba en aumento, la educación no acogía a todos los niños, el desempleo era pan de cada día y el tráfico de cocaína crecía. Bolivia necesitaba un cambio ya, rápido y eficaz. La gente estaba cansada ya de pedírselo al gobierno, por lo que las elecciones de 2002 eran cruciales para poder salir adelante y empezar como un nuevo país lleno de oportunidades. En este ámbito entra Gonzalo Sánchez de Lozada, o Goni, con el MNR Party como candidato a la presidencia, quien ya lo había sido en el período 1993 - 1997. Al haber estado como presidente contaba con una opinión pública hecha, en parte de rechazo, ya que en su anterior mandato prometió ciertos cambios que no se produjeron. También era reconocido por implantar la seguridad social, algo positivo y a su favor. La gente no confiaba en él. Por lo que tuvo que recurrir al poder de una consultoría política, una organización que se dedicaba a preparar a líderes políticos durante la campaña electoral para que fueran elegidos a través de una estrategia de imagen, mensaje, discurso, estudio y constancia. Este grupo de consultantes estadounidenses aconsejaría en la gestión durante la campaña. Tenían la idea de que los países latinoamericanos no sabían gestionar la relación entre gobierno y ciudadanos, por lo que decidieron volcarse en este fenómeno para desarrollar el plan que iban a utilizar. Ellos escucharían agresivamente y sin prejuicios, representando la “expresión del idealismo americano” del que tanto alardeaban. Esta estrategia se basaba en la reelección de un expresidente, por lo que debía contar con la experiencia ya acumulada en su anterior gobierno. Para llevarlo a cabo se fundamentaron en grupos de estudio, los cuales recogían a un sector concreto de la población y lo sometían a preguntas del estilo: ¿Qué les parecía Goni? ¿Qué solucionarían? ¿Cuáles eran los problemas del país?, etc. Así conocerían de primera mano las preocupaciones y necesidades de la población. Las conclusiones de estos estudios fueron que lo primero que había que solucionar era la pobreza, la corrupción y el desempleo, pues esto en algún momento tendría un colapso con consecuencias violentas. Por lo que se pusieron manos a la obra trabajando en un concepto y un plan invisible pero con consistencia para el país. Pasamos a su marca, es decir, su slogan, una política de branding donde el tema sería la crisis, solucionarla, erradicarla a través de una persona que conocía y había aprendido de sus errores en el pasado, es decir, Gonzalo Sánchez de Lozada. Esto podría traer consecuencias negativas a la campaña, ya que lo conocían y sabían cómo funcionaba en el puesto de presidente. Era conveniente que cambiasen la imagen de Goni. Se mostraba como un ser arrogante, soberano y frío. Descripción en la que habían coincidido varios conocidos suyos y posibles electores. Era una postura que debían corregir. De manera que empezó a mostrarse más cercano y como uno más entre los ciudadanos. Los grupos de estudio ayudaron a tomar estas decisiones debido a sus opiniones acerca de qué les parecía el candidato.También trabajó su imagen mediante la prensa, ofreció entrevistas, algunas fallidas y otras lo bastante preparadas para no “meter la pata” y presentar un perfil cercano al boliviano medio. Sus asesores y estrategas estudiaban el panorama en el que debía moverse Goni junto con su partido. Se cimentaron en que lo más importante era el slogan, el mensaje y la marca. Por lo que tener a la prensa de lado era primordial como principal baza contra el resto de aspirantes. Lanzaron estas campañas negativas destapando antiguos cargos militares, por los que la gente sentía mucho rechazo debido al pasado dictatorial y abusador que provocaron los militares en América Latina. Pusieron en tela de juicio a un candidato debido a su pasado y secretos. Respecto al seguimiento que hicieron en estos grupos de estudio, sus bases que defendían la justicia y acabar con la crisis, eran nada más y nada menos unas necesidades que ya estaban desde hace mucho en el pueblo boliviano, por consiguiente, ellos ofrecieron soluciones con la ayuda de la palabra. Esto provocó que muchos temieran que llegase Goni al gobierno y estas soluciones y promesas fueran solo señuelos sin llegar a definirlos. El grupo de expertos que lo respaldaba, pensó que la mejor intención de presentarse de cara a las elecciones, era por medio de la simpleza, relevancia y la repetición. La idea era hacer creer a los antiguos y nuevos seguidores del partido del candidato, en una serie de conceptos que más tarde tendrían consecuencia muy graves. Tras una campaña de tira y afloja con el resto de candidatos y con el miedo de los votantes, Goni triunfa con el 22’46% de los votos. Además con su último anuncio electoral, la confianza de la población creció y provocó el éxito de esta campaña. También ayudó el hecho de descalificar al resto de candidatos. Pero las campañas nunca se sabe cuando acaban. Habiendo pintado un futuro esperanzador para el país, seis meses después, los grupos de estudio reflejaban lo contrario. Admitían que no se había dado ningún cambio. Su ventana se estaba cerrando rápido y él no hacía nada para mejorarlo. A causa de esto, se ocasionó un levantamiento por parte de Evo Morales. Las carreteras se vieron cerradas y saboteadas por las zonas de cocaína. Provocó que Goni sacase a la policía y al ejército a las carreteras y calles, combatiendo la violencia con violencia. Algo que había criticado meses atrás y a lo que dijo que nunca recurriría, ya que el pueblo no se sentía protegido por este poder. El disgusto nacional iba en aumento, mientras la crisis incrementaba a la vez que la pobreza. Siete meses más tarde, el presidente daría un comunicado expresando un recorte descomunal en el salario de los bolivianos, quitando más del 50% de su sueldo mensual. Con la excusa de que necesitaban una cantidad concreta de dinero en las arcas del país para poder recurrir a las ayudas que se le habían enviado. Obviamente esto tuvo una reacción violenta y “justificada” por parte de los bolivianos. Considero que fue justificada ya que era de esperar que la gente no se quedase sin hacer nada. Además los grupo de estudio habían desvelado el hastío que llevaban acumulando años. La gente se levantó, salió a las calles a protestar contra las injustas medidas económicas y abusadoras del presidente, quien no aparecía y no daba explicaciones. Esto desembocaría en la guerra del gas que trajo sesenta y tres muertes de civiles. En este momento la consultoría con la que trabajaba Goni, se dió cuenta del error que cometieron en adelantar hechos a situaciones complicadas donde lo que plantearon fue idealizar el salir de una crisis en vez de ajustarse a una realidad. Goni renunciaría a mediados de octubre del 2003. Se exilió a Washington DC, ciudad en la que había crecido y estudiado. Entre sus errores más criticados, se encontraba la capitalización de las empresas, la gente estaba muy molesta y cansada. Carlos Mesa, cogió el relevo como nuevo presidente de Bolivia. Uno de los objetivos más importantes que quiso hacer junto con su consultoría política era reconstruir la relación del gobierno con el pueblo. Algo que podemos admitir que fue totalmente desastroso y empeoró esta relación, ya que los bolivianos no podían seguir confiando en la política y en el abuso empresarial del que llevaban siendo víctimas muchos años. Cabe recordar que nueve de cada diez bolivianos eran pobres y de mayoría indígena, por lo que era una sociedad agotada de apostar por cambios que nunca llegaban. Veían a los políticos como empresarios llevando una multinacional de gas. Nunca llegaron a conseguir acuerdos justos tanto para sí mismos como para lo extranjeros que le compraban este recurso. Conforme al aspecto político desarrollado durante la campaña de Goni, el rol que toman sus asesores y consultores no es más que el de un vendedor con un producto. Como bien sabemos en el marketing comercial, la relación calidad precio debe ser justa y prometedora a su valor. Digamos que estos consultores, que a la vez son vendedores, están vendiendo este producto, es decir al candidato junto con sus ideas y promesas a través de un mensaje e información nacional que da a parar al consumidor, o electorado en este caso. La diferencia entre un producto real y un candidato, es que si el producto no es lo que prometía ser y no cumple con las características básicas que anunciaba, se devuelve, y se recibe el dinero que se invirtió, es decir el precio que te costó en un inicio, mientras que un candidato si no cumple con lo que estableció en un comienzo, no podemos “devolverlo”. Es por esto que la gente reaccionó a través de protestas. Obviamente a esto le sumamos toda la situación de crisis y descontento general que había por las medidas económicas que había instaurado el presidente. Claramente fue un error dar por hecho estas expectativas que tomó la consultoría. Se enfocaron demasiado en le mensaje en vez de centrarse en un plan a largo plazo que les resultará beneficioso en el futuro, como la presidencia de los cuatro años correspondientes. Ciertamente al llegar Goni al puesto de presidente, se dio cuenta de la realidad que habían estado construyendo y que no tenía sentido. Acabar con las injusticias sociales y dar trabajo requiere de que haya dinero en las arcas fiscales de un país, cosa que no había. Goni había empezado a construir la casa por el tejado provocando severas consecuencias ya explicadas. La campaña fue un éxito, cumplieron con todas las características propuestas en una campaña. Entre las más importantes encontramos: hacerse escuchar, transmitir un mensaje, crear confianza y lo más importante, ganar seguidores. Llevaban trabajando en esto meses. Cambiaron la imagen de Goni, un hombre frío y orgulloso que no dejaba que le abatieran nada. Había logrado recuperar parte de la población que ahora lo consideraba experto y un hombre en el que confiar. Todo iba bien hasta que salió elegido y se enfrentó a esta verdad que habían estado obviando. A lo largo del documental podemos ver que la consultoría se dedica a presentar a su candidato y a la vez, a trabajar como un equipo de investigación. Viven por y para el electorado. Deben cambiar la visión del votante respecto a los otros aspirantes, y a la vez trabajar con la prensa. Pero ¿cómo le cambian la opinión al electorado? A través de la prensa. “Espinacas a la prensa, dan salud, son buenas y les hace crecer”: Son palabras de uno de los miembros de la consultoría. Se refiere a que deben facilitarles buenos datos para que estén informando constantemente lo bueno de un candidato. También les dejan saber secretos de los otros candidatos, dejándolos en mala posición de cara a las elecciones. En este mismo electorado se observa una evolución. Se sabe gracias a los grupos de estudio que emplearon durante la campaña y el fin de esta tras las elecciones. En primer lugar, pasan de no querer votar a Goni a sentir cierta positividad hacia su perfil. Les transmite “esperanza”. Más tarde confían en él mediante la empatía y experiencia que asegura tener. Por último se sienten engañados, puesto que no ha sabido sacar al país adelante y ni mucho menos cumplir con lo acordado. Como único error, y por el que terminó cobrando todo el país, destacaría que fue no medir los objetivos a largo plazo. Trabajaron en un presente e intentaron ganar, sin embargo solo se centraron en este factor. La victoria era lo más importante, pero no fueron coherentes con las consecuencias que podrían tener sus actos, y esto les pasó mala jugada. Era cuestión de tiempo. Tarde o temprano los bolivianos reaccionarían, pero las medidas drásticas e injustas que implantó Goni, junto con el poder militar, fueron demasiado para un pueblo tan sufrido como el boliviano. Se puede observar que las campañas electorales son momentos críticos donde triunfa el que más preparado está a la hora de escuchar a los ciudadanos, dar un mensaje, atender a las necesidades de la gente, y tener un plan a largo plazo. La relación entre el gobierno y el pueblo, es decir, el país es lo más importante que forjar. Una buena relación puede provocar confianza y empatía, algo que debe fomentar un líder. En caso contrario, desconfianza y rechazo son el incentivo para que la gente se muestre en desacuerdo. Como se ha podido ver, estos factores pueden marcar un punto de inflexión al desarrollar las campañas. Tener objetivos y poder cumplirlos, o por lo menos, la mayoría, son la clave para triunfar en cualquier tipo de elección. No se gana en las urnas, se gana al terminar un gobierno y ver los resultados positivos que se han obtenido, al igual que se aprende de los errores cometidos.
Goni, empresario y político boliviano, contrató una consultoría política. Se encargaría de llevar a cabo el trabajo de la campaña de forma profesional. Habían trabajado en muchos países y aglomerado varias victorias. Tener un modelo diferente e innovador frente a la tradicionalidad de la mayoría de las democracias, en lo que se refiere a elecciones, les sumaba puntos frente al sistema tradicional del resto de candidatos. A lo largo del documental se nos presenta la forma de trabajo que lleva a cabo la consultoría junto con el candidato y su partido político. Trabajando en el mensaje, el discurso, la relación con la población y la imagen de este. Pero, ¿por qué si habían trazado un plan tan innovador y con experiencia obtuvo réplicas negativas meses después de la elección de Goni como presidente de Bolivia? A continuación haremos un profundo estudio analizando los posibles fallos y aciertos que se cometieron durante la campaña que llevarían al país a tener consecuencias muy graves. Así como factores y elementos característicos dentro de la comunicación política. Para entender bien el escenario que vamos a desarrollar debemos comprender el contexto y momento histórico al que nos debemos. Bolivia, como tantos países de América Latina en los 2000, fue abusado económicamente debido a sus recursos naturales por otros países con más poder económico y medios. Era una de las grandes reservas naturales de latinoamerica. Con una democracia blanda ,o “adorno” para muchos bolivianos que exigían un cambio en esta sociedad abusiva donde no había empleo, la crisis económica iba en aumento, la educación no acogía a todos los niños, el desempleo era pan de cada día y el tráfico de cocaína crecía. Bolivia necesitaba un cambio ya, rápido y eficaz. La gente estaba cansada ya de pedírselo al gobierno, por lo que las elecciones de 2002 eran cruciales para poder salir adelante y empezar como un nuevo país lleno de oportunidades. En este ámbito entra Gonzalo Sánchez de Lozada, o Goni, con el MNR Party como candidato a la presidencia, quien ya lo había sido en el período 1993 - 1997. Al haber estado como presidente contaba con una opinión pública hecha, en parte de rechazo, ya que en su anterior mandato prometió ciertos cambios que no se produjeron. También era reconocido por implantar la seguridad social, algo positivo y a su favor. La gente no confiaba en él. Por lo que tuvo que recurrir al poder de una consultoría política, una organización que se dedicaba a preparar a líderes políticos durante la campaña electoral para que fueran elegidos a través de una estrategia de imagen, mensaje, discurso, estudio y constancia. Este grupo de consultantes estadounidenses aconsejaría en la gestión durante la campaña. Tenían la idea de que los países latinoamericanos no sabían gestionar la relación entre gobierno y ciudadanos, por lo que decidieron volcarse en este fenómeno para desarrollar el plan que iban a utilizar. Ellos escucharían agresivamente y sin prejuicios, representando la “expresión del idealismo americano” del que tanto alardeaban. Esta estrategia se basaba en la reelección de un expresidente, por lo que debía contar con la experiencia ya acumulada en su anterior gobierno. Para llevarlo a cabo se fundamentaron en grupos de estudio, los cuales recogían a un sector concreto de la población y lo sometían a preguntas del estilo: ¿Qué les parecía Goni? ¿Qué solucionarían? ¿Cuáles eran los problemas del país?, etc. Así conocerían de primera mano las preocupaciones y necesidades de la población. Las conclusiones de estos estudios fueron que lo primero que había que solucionar era la pobreza, la corrupción y el desempleo, pues esto en algún momento tendría un colapso con consecuencias violentas. Por lo que se pusieron manos a la obra trabajando en un concepto y un plan invisible pero con consistencia para el país. Pasamos a su marca, es decir, su slogan, una política de branding donde el tema sería la crisis, solucionarla, erradicarla a través de una persona que conocía y había aprendido de sus errores en el pasado, es decir, Gonzalo Sánchez de Lozada. Esto podría traer consecuencias negativas a la campaña, ya que lo conocían y sabían cómo funcionaba en el puesto de presidente. Era conveniente que cambiasen la imagen de Goni. Se mostraba como un ser arrogante, soberano y frío. Descripción en la que habían coincidido varios conocidos suyos y posibles electores. Era una postura que debían corregir. De manera que empezó a mostrarse más cercano y como uno más entre los ciudadanos. Los grupos de estudio ayudaron a tomar estas decisiones debido a sus opiniones acerca de qué les parecía el candidato.También trabajó su imagen mediante la prensa, ofreció entrevistas, algunas fallidas y otras lo bastante preparadas para no “meter la pata” y presentar un perfil cercano al boliviano medio. Sus asesores y estrategas estudiaban el panorama en el que debía moverse Goni junto con su partido. Se cimentaron en que lo más importante era el slogan, el mensaje y la marca. Por lo que tener a la prensa de lado era primordial como principal baza contra el resto de aspirantes. Lanzaron estas campañas negativas destapando antiguos cargos militares, por los que la gente sentía mucho rechazo debido al pasado dictatorial y abusador que provocaron los militares en América Latina. Pusieron en tela de juicio a un candidato debido a su pasado y secretos. Respecto al seguimiento que hicieron en estos grupos de estudio, sus bases que defendían la justicia y acabar con la crisis, eran nada más y nada menos unas necesidades que ya estaban desde hace mucho en el pueblo boliviano, por consiguiente, ellos ofrecieron soluciones con la ayuda de la palabra. Esto provocó que muchos temieran que llegase Goni al gobierno y estas soluciones y promesas fueran solo señuelos sin llegar a definirlos. El grupo de expertos que lo respaldaba, pensó que la mejor intención de presentarse de cara a las elecciones, era por medio de la simpleza, relevancia y la repetición. La idea era hacer creer a los antiguos y nuevos seguidores del partido del candidato, en una serie de conceptos que más tarde tendrían consecuencia muy graves. Tras una campaña de tira y afloja con el resto de candidatos y con el miedo de los votantes, Goni triunfa con el 22’46% de los votos. Además con su último anuncio electoral, la confianza de la población creció y provocó el éxito de esta campaña. También ayudó el hecho de descalificar al resto de candidatos. Pero las campañas nunca se sabe cuando acaban. Habiendo pintado un futuro esperanzador para el país, seis meses después, los grupos de estudio reflejaban lo contrario. Admitían que no se había dado ningún cambio. Su ventana se estaba cerrando rápido y él no hacía nada para mejorarlo. A causa de esto, se ocasionó un levantamiento por parte de Evo Morales. Las carreteras se vieron cerradas y saboteadas por las zonas de cocaína. Provocó que Goni sacase a la policía y al ejército a las carreteras y calles, combatiendo la violencia con violencia. Algo que había criticado meses atrás y a lo que dijo que nunca recurriría, ya que el pueblo no se sentía protegido por este poder. El disgusto nacional iba en aumento, mientras la crisis incrementaba a la vez que la pobreza. Siete meses más tarde, el presidente daría un comunicado expresando un recorte descomunal en el salario de los bolivianos, quitando más del 50% de su sueldo mensual. Con la excusa de que necesitaban una cantidad concreta de dinero en las arcas del país para poder recurrir a las ayudas que se le habían enviado. Obviamente esto tuvo una reacción violenta y “justificada” por parte de los bolivianos. Considero que fue justificada ya que era de esperar que la gente no se quedase sin hacer nada. Además los grupo de estudio habían desvelado el hastío que llevaban acumulando años. La gente se levantó, salió a las calles a protestar contra las injustas medidas económicas y abusadoras del presidente, quien no aparecía y no daba explicaciones. Esto desembocaría en la guerra del gas que trajo sesenta y tres muertes de civiles. En este momento la consultoría con la que trabajaba Goni, se dió cuenta del error que cometieron en adelantar hechos a situaciones complicadas donde lo que plantearon fue idealizar el salir de una crisis en vez de ajustarse a una realidad. Goni renunciaría a mediados de octubre del 2003. Se exilió a Washington DC, ciudad en la que había crecido y estudiado. Entre sus errores más criticados, se encontraba la capitalización de las empresas, la gente estaba muy molesta y cansada. Carlos Mesa, cogió el relevo como nuevo presidente de Bolivia. Uno de los objetivos más importantes que quiso hacer junto con su consultoría política era reconstruir la relación del gobierno con el pueblo. Algo que podemos admitir que fue totalmente desastroso y empeoró esta relación, ya que los bolivianos no podían seguir confiando en la política y en el abuso empresarial del que llevaban siendo víctimas muchos años. Cabe recordar que nueve de cada diez bolivianos eran pobres y de mayoría indígena, por lo que era una sociedad agotada de apostar por cambios que nunca llegaban. Veían a los políticos como empresarios llevando una multinacional de gas. Nunca llegaron a conseguir acuerdos justos tanto para sí mismos como para lo extranjeros que le compraban este recurso. Conforme al aspecto político desarrollado durante la campaña de Goni, el rol que toman sus asesores y consultores no es más que el de un vendedor con un producto. Como bien sabemos en el marketing comercial, la relación calidad precio debe ser justa y prometedora a su valor. Digamos que estos consultores, que a la vez son vendedores, están vendiendo este producto, es decir al candidato junto con sus ideas y promesas a través de un mensaje e información nacional que da a parar al consumidor, o electorado en este caso. La diferencia entre un producto real y un candidato, es que si el producto no es lo que prometía ser y no cumple con las características básicas que anunciaba, se devuelve, y se recibe el dinero que se invirtió, es decir el precio que te costó en un inicio, mientras que un candidato si no cumple con lo que estableció en un comienzo, no podemos “devolverlo”. Es por esto que la gente reaccionó a través de protestas. Obviamente a esto le sumamos toda la situación de crisis y descontento general que había por las medidas económicas que había instaurado el presidente. Claramente fue un error dar por hecho estas expectativas que tomó la consultoría. Se enfocaron demasiado en le mensaje en vez de centrarse en un plan a largo plazo que les resultará beneficioso en el futuro, como la presidencia de los cuatro años correspondientes. Ciertamente al llegar Goni al puesto de presidente, se dio cuenta de la realidad que habían estado construyendo y que no tenía sentido. Acabar con las injusticias sociales y dar trabajo requiere de que haya dinero en las arcas fiscales de un país, cosa que no había. Goni había empezado a construir la casa por el tejado provocando severas consecuencias ya explicadas. La campaña fue un éxito, cumplieron con todas las características propuestas en una campaña. Entre las más importantes encontramos: hacerse escuchar, transmitir un mensaje, crear confianza y lo más importante, ganar seguidores. Llevaban trabajando en esto meses. Cambiaron la imagen de Goni, un hombre frío y orgulloso que no dejaba que le abatieran nada. Había logrado recuperar parte de la población que ahora lo consideraba experto y un hombre en el que confiar. Todo iba bien hasta que salió elegido y se enfrentó a esta verdad que habían estado obviando. A lo largo del documental podemos ver que la consultoría se dedica a presentar a su candidato y a la vez, a trabajar como un equipo de investigación. Viven por y para el electorado. Deben cambiar la visión del votante respecto a los otros aspirantes, y a la vez trabajar con la prensa. Pero ¿cómo le cambian la opinión al electorado? A través de la prensa. “Espinacas a la prensa, dan salud, son buenas y les hace crecer”: Son palabras de uno de los miembros de la consultoría. Se refiere a que deben facilitarles buenos datos para que estén informando constantemente lo bueno de un candidato. También les dejan saber secretos de los otros candidatos, dejándolos en mala posición de cara a las elecciones. En este mismo electorado se observa una evolución. Se sabe gracias a los grupos de estudio que emplearon durante la campaña y el fin de esta tras las elecciones. En primer lugar, pasan de no querer votar a Goni a sentir cierta positividad hacia su perfil. Les transmite “esperanza”. Más tarde confían en él mediante la empatía y experiencia que asegura tener. Por último se sienten engañados, puesto que no ha sabido sacar al país adelante y ni mucho menos cumplir con lo acordado. Como único error, y por el que terminó cobrando todo el país, destacaría que fue no medir los objetivos a largo plazo. Trabajaron en un presente e intentaron ganar, sin embargo solo se centraron en este factor. La victoria era lo más importante, pero no fueron coherentes con las consecuencias que podrían tener sus actos, y esto les pasó mala jugada. Era cuestión de tiempo. Tarde o temprano los bolivianos reaccionarían, pero las medidas drásticas e injustas que implantó Goni, junto con el poder militar, fueron demasiado para un pueblo tan sufrido como el boliviano. Se puede observar que las campañas electorales son momentos críticos donde triunfa el que más preparado está a la hora de escuchar a los ciudadanos, dar un mensaje, atender a las necesidades de la gente, y tener un plan a largo plazo. La relación entre el gobierno y el pueblo, es decir, el país es lo más importante que forjar. Una buena relación puede provocar confianza y empatía, algo que debe fomentar un líder. En caso contrario, desconfianza y rechazo son el incentivo para que la gente se muestre en desacuerdo. Como se ha podido ver, estos factores pueden marcar un punto de inflexión al desarrollar las campañas. Tener objetivos y poder cumplirlos, o por lo menos, la mayoría, son la clave para triunfar en cualquier tipo de elección. No se gana en las urnas, se gana al terminar un gobierno y ver los resultados positivos que se han obtenido, al igual que se aprende de los errores cometidos.



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